LO LATENTE DEL PAISAJE
Suele pensarse al paisaje como una ventana hacia el entorno, un recorte visual de la naturaleza, más no como aquello que lo sostiene e incluso lo excede. En cada imagen de esta muestra, la superficie visible es la manifestación de fuerzas, memorias y tensiones que laten en el fondo, esperando emerger. En esta exhibición, Dante Silva y Mélani Vera trabajan el paisaje como una capa permeable entre lo presente y lo latente: Mélani rescata rincones íntimos y costumbristas de su entorno, en una cotidianidad por momentos nómade que no deja reposar al territorio habitado en las cómodas vistas turísticas; Dante evoca espacios que existen en su memoria, los configura como fragmentos de un mundo interior donde las nubes y los terrenos desolados aparecen como motivo recurrente, como presagios de un relato político y emocional, indicios de conflictos subyacentes.
Pero todo paisaje es también un espacio de fisuras y resistencia. Entre la calma aparente y el horizonte se esconde la huella de un territorio marcado por la disputa, la pérdida y la transformación. Lo que se nos presenta como vestigio de un instante detenido en el tiempo es, en realidad, un campo en perpetuo movimiento, donde la memoria sedimenta en capas invisibles y la historia se filtra entre el cielo y la tierra. Hay paisajes que han sido despojados, consumidos por el fuego o por el olvido; hay otros que insisten, que reclaman ser mirados de otra manera. En este vaivén entre la presencia y la ausencia, la imagen se vuelve un testimonio latente, un registro de lo que persiste más allá de la apariencia.
– Curaduría y textos por Camilo Rodríguez
LO LATENTE DEL PAISAJE / MÉLANI VERA – DANTE SILVA
MARZO, 2025 / CURADURIA POR CAMILO RODRIGUEZ
© 2025 DANTESILVAARTISTA.COM


ENTRE NIEBLA, FAROS
En la vorágine de la realidad presente, levantamos la mirada y nos encontramos con situaciones que, siendo honestos, nos traen paisajes de pesadilla: genocidios y guerras, el avance de discursos de odio sobre territorios antes ajenos, la destrucción constante del planeta, saqueos de los bienes comunes de nuestra tierra; todo esto subsumido a las lógicas depredadoras del mercado financiero. Sumergidos en aguas corruptas, la visión se enturbia y nuestro caminar se lentifica frente a una densa actualidad que pretende cansar y entorpecer nuestro paso.
Las obras de Dante aquí presentes proponen un faro en esta contaminada existencia contemporánea. Como si de flores que crecen a pesar de –y gracias a– las cenizas de un terreno desolado se tratase, las figuras femeninas flotan plácidamente y nos sirven como fuente de luz que hace visible otra posibilidad entre la nebulosa polución.
Estos cuerpos se presentan como la puntuación de un contínuo, un instante en el devenir que se alza como matriz de nuevos nacimientos, nuevos acontecimientos.
En esta muestra, que a la vez funciona como un punto de inflexión en el trabajo de Silva, el artista nos ofrece múltiples visiones donde la fertilidad no sólo es un eco del pasado, con reminiscencias de la Venus paleolítica y su cuerpo profundamente fecundo, sino que además se dispone como una posibilidad tangible para la creación de futuros alternos. Sus pinturas nos susurran que, incluso en el más contaminado de los mares, puede germinar una flor de esperanza.
– Curaduría por Camilo Rodríguez y Daiana Zubowicz

Verano
oil bar
2019

Sofocada
óleo pastel
2019

Volver a Nacer
acrílico sobre papel
2017

Despertar
oil bar sobre papel
2017
LUX PUNCTUM – ENTRE NIEBLA, FAROS / DANTE SILVA / SEPTIEMBRE, 2024
LO DE JUAN & EMI @LODEJUANYEMI / PARTIDO DE LA COSTA, BUENOS AIRES, ARGENTINA
CURADURIA POR CAMILO RODRIGUEZ Y DAIANA ZUBOWICZ / DISEÑO CAMILA SILVA
© 2024 DANTESILVAARTISTA.COM

1980 a 2020, período de obras elegidas en razón de ser las que sellan sucesos emocionales, marcación del verdadero tiempo que documentan mi vida. Estas obras referencian temáticas y procesos simbólicos en el paisaje y en alusión, casi siempre, a situaciones o conceptos socio/políticas y de la soledad.
Veo la noche pero no sé a dónde me conduce la noche.
Sé que color tiene la noche, pero no lo puedo contar, lo puedo pintar solamente.
La simbología de mi obra… por qué?… por qué un árbol seco, por qué una roca, por qué un barquito de papel, una pieza de ajedrez, una cabra, un pan, un conejo, una nube, una caja, un cristal, una lámpara… por qué?… siempre elementos tan solos como un desnudito solo… por qué?… siempre enormes paisajes tan solos, por qué la inmensa soledad siempre,
y así, siempre! La enorme soledad.
Puedo aportar poesía a esta simbología, la poesía del color y sin nada que decir de la soledad porque es sola.
─ Dante Silva

Prensa

Curaduría
No hay poesía en los colores, ni en las letras, no la hay.
No hay poesía en los rituales, antes de la acción, ni tampoco en la dulzura de las pinceladas, cuando explotan, no la hay.
No es poesía aquello que se puede explicar en palabras,
la poesía de un alma no se puede descifrar.
Esto es mucho más que lo absoluto comprimido, es una síntesis de la fertilidad en 40 años de trabajo.
Solo queda mirar.
─ Daiana Zubowicz, curaduría
Dante Silva






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